El viernes 20 de marzo, en el Museo del Instituto de Cultura, tendremos la inauguración de la exposición transitoria de la cerámica carmelitana con la Familia Cardona Pabón – Esmaltarte y Herencias Cerámicas; un espacio que nos permitirá acercarnos al relato intergeneracional, el legado y la producción de piezas cerámicas por parte de esta familia carmelitana.
Arcilla, Resiliencia y Memoria
El Museo del Instituto de Cultura cuenta con tres salas de exposiciones actualmente. La tercera de estas salas corresponde a la historia y tradición ceramista de nuestro municipio, lo que nos permite acercar al visitante a este patrimonio cultural de la nación que se expresa en piezas de barro, pero que atraviesa un oficio artesanal donde portadores de estos saberes, institucionalidad y comunidad local, unen esfuerzos para mantener vivo su legado.
Desde el Instituto de Cultura y la Administración Municipal, y como parte de las acciones del Plan Especial de Salvaguardia de la cerámica carmelitana, la Sala 3 de este Museo, empezará a ser un espacio de circulación del legado y la tradición ceramista de El Carmen de Viboral a partir de los relatos y las piezas de barro de distintos talleres y artesanos de nuestro municipio.
El propósito de esta primera exposición transitoria, en este sentido, es visibilizar este patrimonio cultural inmaterial, que se expresa en piezas de barro decoradas a mano en la técnica de bajo esmalte, a través de la Familia Cardona Pabón, de los talleres Esmaltarte y Herencias Cerámicas. Don Francisco Cardona Quintero y doña Olimpia Pabón Cardona representan el puente entre la maestría técnica ancestral y la gestión de un patrimonio que hoy pertenece a toda la Nación.
Invitados, entonces, a esta primera exposición a cargo de dos de los talleres ceramistas de nuestro municipio, específicamente los que representan el legado de la Familia Cardona Pabón.
Inauguración:
- 20 de marzo, 2026.
- 6:00 p.m.
- Museo del Instituto de Cultura
A propósito de la Exposición transitoria del Museo del Instituto de Cultura
Esta exposición no se limita a narrar la fabricación de objetos. Es, ante todo, un homenaje a la tenacidad de una estirpe que se negó a dejar extinguir un oficio ancestral en los momentos más complejos de nuestra historia local.
A través de estas piezas se revela un proceso de transformación profunda. La cerámica, que alguna vez fue industria masiva y motor económico, se convirtió también en refugio emocional, en acto de resistencia silenciosa y en salvaguarda de la memoria colectiva.
Cada obra expuesta dará testimonio de la fuerza, el arraigo, la dignidad del trabajo artesanal y la capacidad de una comunidad para reinventarse sin renunciar a su identidad.
La Sala 3 del Museo del Instituto de Cultura abre sus puertas como espacio de encuentro con el patrimonio vivo, donde tradición y permanencia dialogan con el presente, proyectando hacia el futuro la riqueza cultural que nos define.




