Los mosaicos en El Carmen de Viboral se han convertido en un atractivo muy especial. Caminar por sus calles me llena de imaginación cuando contemplo las diferentes formas y colores que se dibujan a través de los mosaicos, de ahí nació el interés por aprender esta técnica, pensado desde todas las posibilidades que este brinda y los diferentes espacios que pueden ser recreados e intervenidos. En alguna ocasión tuve la posibilidad de participar de cursos con Maryori Ruiz, ceramista carmelitana con la que aprendí la técnica del mosaico. Desde entonces tuve la posibilidad de utilizar parte de mi tiempo libre cambiando espacios en casa y después en mi práctica docente desarrollé pequeños proyectos con los estudiantes en el área de artística. Aprovechando el interés de algunas familias de la comunidad se han venido interviniendo espacios de algunas casas con una participación activa de las mismas.
