Homenaje a Francisco Arnoldo Betancur. 1949 – 2025

Desde el Instituto de Cultura El Carmen de Viboral honramos la vida de:

Francisco Arnoldo Betancur Ramírez

Maestro, historiador y carmelitano de raíz

Hacemos un reconocimiento a su liderazgo, su espíritu siempre comprometido e inquieto y su amor por el territorio; un cariño que lo llevó a movilizar procesos comunitarios, sociales y valiosas transformaciones culturales. A él le agradecemos por acompañar con sabiduría los procesos educativos y sumar a la formación de varias generaciones de carmelitanos. Fue pionero en reunir registros que hoy cuentan parte de nuestra historia y ese “abrir caminos” en la ruralidad carmelitana; un legado custodiado en el Centro de Historia.

En él vimos siempre a un hombre visionario, que insistió en la necesidad de reconocer nuestras raíces, al mismo tiempo que nos invitaba a expandir el conocimiento y a hacer posible formas cada vez más dignas de habitar y vivir este territorio común.

Pachito, como le decíamos por cariño, fue un gran maestro de vida para los carmelitanos. Él ha dejado sembrado en nuestro territorio memorias, historias y aprendizajes que son símbolos de su sabiduría y esperanza.

Su entrega al territorio ha dejado una memoria que nos tardará un gran tiempo entender y llevar a la práctica. Él fue un hombre sabio que nos recordó con fuerza y contundencia que el territorio es como un tejido que se va creando y que requiere de un compromiso para conocerlo y poder cuidarlo, como nuestra casa común. Desde las conversaciones cotidianas, Pachito nos enseñó que la vida digna se construye en la posibilidad de “tener derecho al sol”, de conocer nuestra historia, de andar y recorrer las montañas como una manera de reconocer nuestra humanidad.

Pachito fue un maestro en cada acción de su vida, desde la ternura que sembró en nosotros, desde su abrazo y risa, su espíritu inquieto que lo llevó a querer conocer este territorio y traernos cartografías y mapas para reconocernos como carmelitanos. Despedimos, hoy, a un hombre sabio que entregó su corazón a este pueblo y logró mostrarnos desde su sensibilidad el amor por el territorio y la vida. Fueron muchas las conversaciones y palabras que dejó sembradas en nosotros…

Una despedida con gratitud, para quien con su voz invitó a valorar y cuidar este municipio, para quien fue un ejemplo generoso del ser carmelitano y a quien nos deja en la memoria muchísimos recuerdos de encuentros, conversaciones, sonrisas y abrazos cálidos sostenidos en la cotidianidad de este pueblo.

Expresamos nuestras condolencias a sus familiares y amigos.

Instituto de Cultura El Carmen de Viboral.

Julio, 2025

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