Durante 132 años la Banda de Música de El Carmen de Viboral ha acompañado las festividades religiosas, cívicas y populares de este pueblo antioqueño y se ha convertido en un referente de la identidad sonora de la municipalidad.
La agrupación se funda en 1887 por el señor Bernardo Giraldo Aristizábal, un talentoso músico carmelitano, que gestó una tradición que marcaría la vida de su familia y la de muchos niños, jóvenes y adultos del municipio que vieron en la música una profesión y estilo de vida.
Por aquellos tiempos, la Banda de música carmelitana estaba conformada por once artistas que se desplazaban a lomo de mula por las montañas de la región, con el fin de ofrecer una retreta a los campesinos del municipio o animar las fiestas de otros pueblos.
En las retretas también crecieron los descendientes del fundador y los de otros músicos veteranos que integraron durante años este conjunto musical. Muchos herederos de esta tradición han iniciado en la agrupación siendo apenas unos niños, actuando como papeleros y atriles de sus padres o de otros músicos mayores, hasta que adquieren la habilidad de tocar algún instrumento musical.
Los músicos actúan como una familia, lo que le ha permitido al grupo mantenerse unido por más de un siglo, haciendo frente a los retos que se les presentan como artistas. La permanencia en el tiempo se debe a la amistad y compromiso que a lo largo de los años ha unido a quienes integran o han formado parte de este conjunto musical. Muchos de sus integrantes han crecido juntos mientras aprenden las minucias del oficio.
En toda su historia el grupo ha acogido alrededor de 50 hombres músicos destacados en los instrumentos de bronce, algunas maderas y percusión. El ensamble se ha caracterizado por ser un conjunto pequeño pero de gran potencia e intensidad en la representación musical.
Los actuales intérpretes conservan la memoria de los viejos músicos que le imprimieron a la Banda un estilo propio. Por esto, en las procesiones de Semana Santa o las Fiestas Patronales, estos músicos aun interpretan las marchas fúnebres que compuso el pianista carmelitano Sixto Arango Gallo, quien dirigió el conjunto musical a mediados del siglo XX y creó estas melodías que ambientan los ritos religiosos con una atmósfera de recogimiento, solemnidad y tristeza.
De otro lado, en cada celebración los habitantes del municipio gozan con la música parrandera, sabrosa y guapachosa de la Banda de Música. Los habitantes del municipio reconocen a estos músicos como un referente infaltable en las fiestas populares. Por varias generaciones, los carmelitanos han bailado y rezado al son de sus tonadas.
Hoy 132 años después de su creación, esta agrupación continúa siendo la Banda de Música de El Carmen de Viboral.






