
En la madrugada del lunes 8 de junio, cerramos la edición decimoséptima del Víboral Rock – Bandas y Cultura Rock con un balance muy positivo, un festival que demuestra su trayectoria en la planeación, organización y el éxito durante sus cuatro días de desarrollo.
El Víboral Rock sigue posicionándose como uno de los festivales más importantes de la escena rockera del país, con una organización que destacan los músicos, el público asistente y los medios de comunicación especializados. El rock en nuestro municipio es cultura, diversidad, convivencia en la diferencia y, por supuesto, es resistencia desde el arte.
Tres jornadas académicas, una competencia de skate, una jornada descentralizada, un espacio pedagógico con niños y niñas de la Escuela de Artes y cuatro días de conciertos con 34 bandas provenientes de distintas geografías y subgéneros del rock, nos permiten hablar de un festival exitoso, en esta edición, así como una plataforma de circulación importante, destacada por los músicos y por el público asistente. Así mismo, la inclusión de actividades como el Cambalache Rock, la Feria Artesanal, la jornada de recolección de concentrado para perros y gatos y la promoción de la adopción de animales sin hogar, dejan claro que este festival le apuesta a un impacto integral en la vida local.
El Víboral Rock es un festival en constante crecimiento y una plataforma de circulación obligada para las bandas de rock. 21 años de este escenario dispuesto para la circulación de músicas alternativas y para ampliar las comprensiones del rock como fenómeno cultural que trasciende fronteras y generaciones.
En esta edición, el festival contó con tres bandas internacionales provenientes de Brasil, México y Ecuador, 4 bandas invitadas nacionales, dos bandas que vinieron al Víboral Rock como parte de las acciones de intercambio con otros festivales del país, específicamente con el Festival Malagana Rock de Palmira y el Festival Paza la Paz de Marinilla, dos espacios de formación que participaron del Festival en modalidad de pasantía o muestra. Así mismo, 19 bandas fueron seleccionadas por convocatoria pública, entre agrupaciones locales, subregionales, departamentales y nacionales.
“Nos alegra llegar a estos 21 años, 17 versiones con un festival fortalecido, un Víboral Rock que ha crecido y acompañado las transformaciones de este municipio, que ha impactado, sin lugar a dudas, a todo el Oriente Antioqueño y el departamento. Un festival que también ha sido testigo de las trasformaciones musicales de nuestro país.”
Dentro de las acciones diferenciales de este año, vale la pena mencionar el Cambalache Rock, un espacio novedoso que sumamos este año para el intercambio de vinilos, CDS, camisetas de rock, accesorios. También destacamos que este año sumamos un día más al festival, con la realización de la jornada descentralizada en el Parque Educativo, que nos permitió llegar a otros de los públicos locales y también habitar y apropiarnos de este espacio en la zona sur del casco urbano.
Este año, nuevamente, se realizó “El Renacuajo Pasea-rock”, una actividad pedagógica bajo la modalidad de fiesta rockera, diseñada para niños y niñas entre los 4 y 7 años que hacen parte del programa de artes integradas “El Renacuajo Paseador” que impulsa la Escuela de Artes del Instituto de Cultura.
Las jornadas académicas permitieron abordar asuntos como la experimentación y el perfeccionamiento técnico en la guitarra eléctrica y el mantenimiento de instrumentos musicales como el bajo y la guitarra eléctrica. Así mismo, la proyección del documental: “Metal Medallo: Si quieres paz, prepara la guerra” y la conversación sobre este contenido audiovisual.
Este año realizamos fue la tercera versión de la competencia de skateboard “Skate or Rock” realizada en alianza con el Club Skate del municipio; un espacio de deporte alternativo que convocó niños, niñas, jóvenes y adultos skater del municipio y localidades vecinas, quienes con destreza sorprendieron rodando, girando y realizando piruetas en el aire, sobre rampa y en el suelo. Los asistentes apreciaron y aplaudieron los movimientos, truco tras truco, sobre la patineta.
Acerca de la causa animalista, se destaca la recolección de 2.200 kilogramos de alimento para perros y gatos. Así mismo, este colectivo animalista, recolectó dinero mediante las alcancías dispuestas los días del festival, rifas, ventas y donaciones mediante el QR dispuesto. De igual forma, se recibieron 12 solicitudes de adopción de animales sin hogar, que estarán en trámite y agotando los distintos filtros en el transcurso de las próximas semanas.
Con relación a la Feria Artesanal, se reportaron $26.660.000 en ventas por parte de los distintos artesanos entre productos comestibles, prendas, artesanías y souvenir. Desde la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico, presentan un balance muy positivo en el desarrollo de esta acción y resaltan que estos espacios estuvieron permanentemente visitados por el público asistente al festival.
En esta versión, durante los cuatro días de conciertos, el público asistente vibró con uno de los festivales de rock más importantes en el ámbito departamental y nacional, contando con la participación de la comunidad carmelitana y de rockeros de todo el país; con una asistencia aproximada de 18.000 espectadores.
Este fue un festival lleno de alegría y fiesta en absoluta convivencia, un comportamiento que vale la pena resaltar: sin riñas, sin problemas, cuidando los espacios comunes y procurando el cuidado de todos.
El Víboral Rock se sigue visibilizando y posicionando como un espacio de encuentro alrededor de la música; un festival que une juventudes, familias, amigos; una fiesta para vivir la diversidad y las distintas expresiones y manifestaciones de la cultura que aquí, y en los distintos festivales locales, tienen cabida. La realización de esta edición fue evidencia, una vez más, de que la cultura rockera le apuesta a la convivencia en estos espacios de disfrute masivo, al cuidado de sí, de los otros y de los dos escenarios que tuvo este festival en sus tres días de conciertos.
Esta versión del Víboral Rock – Bandas y Cultura Rock fue posible gracias al Instituto de Cultura y la Administración Municipal de El Carmen de Viboral. Así mismo, se suma la Mesa y el Comité ciudadano, que año tras año apoya la gestión y planeación de esta apuesta cultura. Este año tuvimos como aliados a: Viboral por los animales, el Colectivo Vibo SB, El Malagana Rock Festival de Palmira, Festival Paza la paz de Marinilla y también el Festival Pogo Santo de La Ceja. Se sumaron, así mismo, a la causa animalista: Oriente Pecuario, Shokupet y Agrobolivar.
Este festival fue posible gracias:
A todos ellos, ¡Gracias!
Galerías fotográficas en Flickr:
Otras memorias (contenidos escritos):
Redactado por: Marisol Gómez – comunicadora del Instituto de Cultura.
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